En temas de violencia de género, ¿qué “normalizará” la “nueva normalidad”? Es la pregunta que Martha Patricia Castañeda, investigadora del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades (CEIICH), quiso dejar para la reflexión en el seminario “Género y el COVID 19 en México. Trabajo doméstico, salud comunitaria y violencias extremas”, convocado por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y la Asociación Canadiense de Estudios de América Latina y el Caribe (CALACS).

En su intervención, Martha Patricia Castañeda hizo énfasis en la crisis acumulada respecto a las violencias que viven las mujeres en los últimos tiempos y que se han agudizado durante el periodo del confinamiento por el coronavirus. México llega a la pandemia con implicaciones y consecuencias profundas, las cuáles se reflejan en la violencia en el hogar incrementando del 60 al 70%, cifras que van acompañadas de mayor saña e intensidad con que se ejercen las agresiones.

En tanto, con su exposición “En tiempos de crisis la vida se sostiene desde dentro”, Lina Rosa Berrío, investigadora del CIESAS Pacífico Sur, compartió la experiencia de las comunidades indígenas, específicamente de los riesgos y las dificultades a las que las mujeres parteras están expuestas en este periodo, así como de la actual situación de las Casas de la Mujer Indígena o Afromexicana.

Desde Monterrey, la investigadora del CIESAS Séverine Durin puso de relevancia la desigualdad que se vive en los hogares y en la sociedad respecto a las tareas de limpieza y de cuidados que realizan las mujeres, las terceras jornadas, las afectaciones emocionales al sostener la vida familiar. En su análisis recordó la importancia del paro del 9 de marzo, como un detonante para visibilizar la violencia estructural de la que son víctimas las trabajadoras domésticas y del hogar.

En la recta final del seminario, Mayek Querales destacó el papel de las amigas, hermanas, tías, abuelas, hijas, esposas y madres que salen a las calles a buscar a sus familiares desaparecidos y del proceso de transformación que sus cuerpos han tenido para convertirse en cuerpos resilientes.

La pandemia incrementó la vulnerabilidad que continúa construyendo la resistencia de los cuerpos pues la cuarentena afectó los procesos en la búsqueda de desaparecidos y las condiciones emocionales, así como de salud de las buscadoras.

Este seminario se llevó a cabo el 15 de julio, con el objetivo de ofrecer, desde una perspectiva feminista, un panorama general de las políticas que se han emprendido en México en materia de género y analizarlas bajo el contexto de la pandemia por coronavirus. Estuvo coordinado por las investigadoras Dolores Figueroa, del CIESAS y Lucy Luccisano, de de la Universidad Wilfrid Laurier en Ontario, Canadá.